La Apreciación de la lectura.

Leer, desde los primeros añosUna buena amiga me preguntó: ¿cómo ustedes saben cuándo un texto está bien escrito?  (Fíjense que dijo ustedes, incluyendo a los comentaristas) Y no me quedó más remedio que lanzarme de cabeza en esa arena movediza.

Hoy que  tenemos más posibilidades de expresar públicamente  nuestro pensamiento (los blog son prueba de ello)  es más difícil saber elegir, decantar, seleccionar lo que leemos. Superarnos en este empeño es un fin loable, digo yo.

Escribir no siempre significa escribir bien

La palabra es la herramienta que tiene el escritor, y no es cuestión de unirlas, mezclarlas y aderezarlas con algunos signos de puntuación como ingredientes para transmitir una idea. Se necesita más que una  receta de cocina: conocimiento de técnicas, originalidad, estilo, talento, para lograr esa atmósfera especial de la buena literatura. Pero no es de escribir de lo que hablamos, sino de apreciar lo que leemos.

Como no soy buena  para esto, cualquier ayuda será bienvenida. Trataré de ilustrar con ejemplos . Dice Saramago en su novela Memorial del convento:

Recomendación de Mi Librería

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Empezaron los frailes a entrar en la iglesia y la hallaron a oscuras. Ya estaba conforme el hermano responsable con el castigo que no dejarían de aplicarle por una falta que no sabría explicar, cuando se observó, y fue confirmado por el tacto y el olor, que no era aceite lo que faltaba, que allí estaba derramado por el suelo, sino las lámparas, que de plata eran. Estaba aún fresco el desacato, si así se puede decir, pues las cadenas de donde habían colgado las susodichas lámparas oscilaban aún mansamente, diciendo, en lenguaje de alambre, Hace poco, hace poco.

Cuando uno lee esto, solo le queda asombrarse: ¡¿cómo se le ocurrió esa imagen?! ¡Ese lenguaje de alambre me mató!. Esta misma idea, un escritor mediocre la hubiera dicho más directamente, quizás informándonos del robo sin darnos el detalle que Saramago vio. Bien, hubiéramos recibido la misma idea, pero sin penas ni glorias. Ahora,  un escritor malo se habría esmerado en inventarle mil y un adjetivos, en rebuscar palabras hasta llegar al sin sentido. Y ahí es donde un buen lector dice: ¿qué hago yo perdiendo mi tiempo leyendo esto?

Veamos cómo Julio Cortázar, en su cuento Carta a una señorita en París, nos da su visión de un cuarto excesivamente ordenado y cómo se sobrecoge ante él, un hecho común que quizás otro escritor no le hubiera dado la mayor importancia:

Cuento de CortázarMe es amargo entrar en un ámbito donde alguien que vive bellamente lo ha dispuesto todo como una reiteración visible de su alma, aquí los libros (de un lado en español, del otro en francés e inglés), allí los almohadones verdes, en este preciso sitio de la mesita el cenicero de cristal que parece el corte de una pompa de jabón, y siempre un perfume, un sonido, un crecer de plantas, una fotografía del amigo muerto, ritual de bandejas con té y tenacillas de azúcar… mover esa tacita altera el juego de relaciones de toda la casa, de cada objeto con otro, de cada momento de su alma con el alma entera de la casa y su habitante lejana. Y yo no puedo acercar los dedos a un libro, ceñir apenas el cono de luz de una lámpara, destapar la caja de música, sin que un sentimiento de ultraje y desafío me pase por los ojos como un bando de gorriones.

Solo destaqué algunas palabras e ideas  que me parecieron sencillamente elocuentes.

Para ser un buen lector, para darse cuenta de estas diferencias no es preciso estudiar literatura, ni recurrir a los clásicos, ni saberse los decálogos de Monterroso y Quiroga, ni los consejos de Juan Bosh (para escribir sí, eso es otra cosa).  Lo fundamental es LEER, leer mucho y conscientemente, leer siempre. Comparando lecturas nos formaremos un criterio, se puede sentir placer al leer sin presumir de amplios conocimientos. Leer un cuento, una novela, un libro de ciencias, una revista, una obra de teatro, un guión cinematográfico, leer en internet, el periódico, un comic. Todo eso servirá para un día poder apreciar un texto como algo diferente, novedoso y asombrosamente  bueno, tanto que nos haga decir: ¡Dios mío, cómo pudo escribir eso!

-Entonces, – me dice mi amiga, que no se considera una buena lectora  pero que tiene la sagacidad de una- ¿es más importante la forma que el contenido?

Mi primera respuesta fue que ambas tenían el mismo nivel de importancia, porque un buen escritor tiene la visión aguda, la habilidad de encontrar donde hay y donde no hay. Pero puestos a pensar, ese buen escritor retoma un tema humano cualquiera, una circunstancia común y la hace genial a golpe de palabras. ¿Entonces?…

Ya decía yo que era arena movediza el temita. Se me quedan muchas cuestiones en el tintero. Pero ya he sido bastante  atrevida por opinar sin permiso , solo esbozando mis propias ideas con el fin de motivar, de encender la chispa. Solo eso… por ahora.

Leer siempre...

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24 comentarios

Archivado bajo COMENTARIOS, LIBROS PREFERIDOS

24 Respuestas a “La Apreciación de la lectura.

  1. Estoy de acuerdo contigo: escribir no siempre significa escribir bien. Es necesaria una cierta habilidad para poner coherencia en lo que se está pensando para poder comunicarlo de manera que el mensaje llegue al otro y transmita nuestra idea. En estos días he estado ayudando a una amiga a corregir unas tareas de muchachos de 17-18 años y es verdaderamente terrorífico ver que no pueden hilar pensamientos.

    Pero además, un gran escritor, no sólo hace eso… además, lo hace con gracia (como el ejemplo que pones de Saramago), de tal manera que es fácil correr la película de lo que vas leyendo en el ojo de tu mente. Usa las palabras precisas, exactas, para pintar escenas y llenarlas de sabores, olores, tensión emocional, y transmitir emociones.

    Me encantó lo que escribiste: “un buen escritor tiene la habilidad de encontrar donde hay y donde no hay”. ¡Diste en el clavo! pueden encontrar en lo cotidiano, lo nuevo. Ven con otra mirada lo que pasaríamos por alto y nos lo transmiten con sus palabras.

    Siempre es un placer leerte. Tu eres una gran escritora, de eso no cabe la menor duda.

    Un abrazote Ade,
    Ale.

  2. Elwen

    Una vez leí una modesta crítica que decía que Saramago sabe escribir maravillosamente bien pero no sabe contar historias. Para mí ambas cosas son igualmente importantes, puedes tener una prosa maravillosa pero dar un resultado incoherente (véase El Juego del Ángel como ejemplo que yo conozca). También está el caso de los que tienen una imaginación gloriosa para crear historias pero no las palabras o el vocabulario para plasmarlas en el papel. Creo que un buen escritor está en el equilibrio de ambos bandos.

  3. Hilario

    Estoy de acuerdo con Elwen, de nada sirve emplear palabras y expresiones rimbombantes, si luego se pierde el hilo de la historia. Las palabras se tienen que someter a ella, pues a ella sirven. Y comparto tu receta, para escribir bien (y hablar bien, añadiría yo) es necesario leer mucho y bien (es decir, textos buenos).
    Un tema interesante, el que has sacado a la palestra.
    Saludos.

  4. Por desgracia, un sordo no es alguien que aprecie bien la calidad de la música. Los estudios realizados sobre la comprensión lectora en España muestran un panorama aterrador. Obviamente, si no somos capaces de entender lo que leemos ¿qué criterio vamos a tener? El ejercicio de leer mucho no es suficiente (aunque sí necesario), hay que pensar (yo nado muchísimo, pero eso no me faculta para apreciar la calidad de otros nadadores).

  5. Hola Adela,
    ¿para escribir bien? no sé, yo tengo muy claro que lo que yo hago no es escribir bien, así que en eso me baso. Para escribir bien creo que es necesario además de algún conocimiento de gramática y de ortografía tener imaginación, ¡mucha imaginación! cuando ya la tienes y la plasmas en un papel ¡ya casi sabes escribir! aunque es necasrio tener datos y sobre todo saber llegar al que te va a leer o al menos que cuando tú lo releas no pienses que vaya idiotez sin sentido acabas de escribir.
    En fin
    Un besote

  6. Yo creo que es indispensable el talento a la hora de escribir y de la misma manera debe el lector ser talentoso para apreciar y entender. Algunos lectores no reconocerían algo bueno aunque se lo pusiesen delante de sus narices y del tamaño de la catedral de Burgos.

  7. ¡Uf!
    ¡Vaya tema se te ha ocurrido tratar!
    No puedo agregar mucho a lo que se ha expuesto ya en los comentarios. Sin embargo siento la necesidad de compartir este espacio por el sólo hecho de saber que todavía existen personas que leen, y que gustan de leer. No saben la tristeza que me invade por momentos, al darme cuenta, por ejemplo, que las veinte personas con las que trabajo nunca leyeron por gusto un libro. La semana pasada le comenté a una compañera que me había entretenido mucho con cierta obra y ella me miró extrañado diciendo “¿cómo te podés divertir leyendo?” (sic).
    ¿Seremos una especie en extinción?
    Muy buen artículo y muy bien ejemplificado, por cierto.
    Saludos.

  8. Oye Ade, me has dejado epatao. Tú no eres una especie de “librera aficionada” como puede parecer por el blog… tú eres una escritora, artista, poeta, crítica…
    Enhorabuena. Lo que has escrito me ha encantado.

  9. estodevivir

    Ade, llego de última, como me está pasando recientemente, en fin..
    Yo no estoy segura que leer mucho te haga discernir entre la buena o mala literatura, hay gente que se pasa la vida leyendo y releyendo las novelas de Corín Tellado , Vargas Vila, etc y no llegan nunca a conocer a un buen autor ni a apreciarlo, concuerdo, entonces, con la primadeaudrey en que el lector, a su vez, también debe ser talentoso, en cierta forma.
    Teniendo ese mínimo punto de partida, digamos, una tradición familiar que te impulse a leer determinado tipo de libros con calidad y te convierta en un lector conocedor y talentoso, entonces leer mucho va creando, capa a capa, libro a libro, historia por historia, esa capacidad de apreciar y separar, a veces de una sola mirada, lo bueno de lo malo.
    Y además, para meternos aún en más líos, está el gusto personal, el momento en que vives, el ánimo que tengas.. porque los lectores, como los pintores, pasamos por etapas…

  10. Isi

    Yo pienso que al apreciar la literatura también interviene el lector. Yo por ejemplo ahora estoy con Javier Marías, que es un maestro escribiendo, y algunas frases me las tengo que leer un par de veces porque me pierdo…

    En fin, que la buena literatura es cosa de dos: un buen escritor y un buen lector.

  11. No creo que la buena literatura sea un buen escritor y un buen lector, más bien, como dicen “laprima” y “estodevivir”, se necesita ser buen lector para apreciar la buena literatura, que no es exactamente lo mismo. No hay que limitarse a leer, hay que interesarse por lo que se lee, pensar (no estoy hablando de comerse el cerebro o hacer una tesis, sino de una reflexión mínima) qué diferencia hay en la forma de escribir de la Tellado y de Charlotte Bronte, para empezar a saber un poco por donde van los tiros. Algunos dicen que para formarse criterio hay que haber leído mucho y bueno. Yo creo que también es necesario haber leído malo, si no, no hay forma de comparar y saber el porqué de las cosas.
    Escribir con rimbombancia tampoco es escribir bien, más bien lo contrario. No debemos confundir lenguaje elaborado con lenguaje rimbombante o complejo hasta el absurdo. El lenguaje complejo, en muchas ocasiones, lo único que hace es disimular que el autor no tiene nada que contar. El problema del lenguaje elaborado es que exige algo más al lector, y ese algo más, el lector no siempre está dispuesto a darlo. No todo el mundo está dispuesto a hacer como Isi, leer dos veces un párrafo porque se ha perdido. Lo normal es decir, esto es un rollo y lo dejo (el problema de la comprensión lectora del que yo hablaba al principio). Eso lleva a que ese tipo de lector sólo buscará aquello que le den masticado y casi digerido (típico de cierta literatura estadounidense cuyo modelo se está expandiendo peligrosamente), y ahí no se suele encontrar buena literatura. La buena literatura siempre deja algo a la interpretación del lector.
    Los más grandes escriben con sencillez. Eso sí, no confundamos sencillez con simpleza. Escribir con sencillez es dificilísimo, escribir con simpleza lo hace cualquiera.
    La historia es importante, a veces. Otras veces no es importante y otras incluso es innecesaria. Como dice Ade, un buen autor, de nada puede crear belleza.
    Lo dicho, cuando no se tiene la formación específica, la única forma de crearse un criterio es leer mucho, bueno y malo (intentando que lo malo sea cada vez menos, claro) y reflexionar sobre lo que se lee. Eso sí, esta forma de hacer requiere, lógicamente, años y años de experiencia.
    Y nunca, nunca, debemos de confundir gusto personal con calidad literaria.

  12. estodevivir

    Lamujerquijote, cuando hablo de gusto personal, me refiero a que éste post tiene como tema la apreciación de la lectura, no la calidad literaria y esa apreciación sí que depende del gusto personal también, entre otras muchas cosas que ya hemos mencionado entre todos. Por ejemplo, yo no aprecio como buenos en su totalidad ,los libros que se extienden por páginas y páginas con descripciones y usualmente acabo saltándolas en su mayoría, me sacan de quicio también las excesivas citas o diálogos en otro idioma, y en ésta categoría de escritores caen varios considerados excelentes, hay lectores que se deleitan con la calidad de esas descripciones y a mí, en cambio, me aburren. De ahí que sí influya en mi apreciación de lo bueno o malo mi gusto personal.

  13. estodevivir, tienes razón en lo de la apreciación de la lectura, lo que ocurre es que la entrada comienza con
    “Una buena amiga me preguntó: ¿cómo ustedes saben cuándo un texto está bien escrito?”
    y eso implica hablar de calidad literaria, no de gusto literario (o al menos, no sólo de gusto literario).
    Sobre tus gusto, como sobre los míos o los de cualquier otro, no hay nada que decir, cada uno tenemos los que tenemos, como tú dices, unos se deleitan con descripciones y otros se aburren, nada que objetar a ninguno.
    Pero en lo último que pones es en donde está la clave. Los gustos influyen en la apreciación de lo bueno. Esto es así y no hay ninguna duda, pero esto no debe de ser así. Creo que esa es la cuestión. Formarse un criterio literario, como dice Ade en la entrada, significa poder llegar a apreciar la calidad en una obra con independencia de mi gusto personal. Lo difícil (y lo honrado) sería decir, las obras de Corín Tellado son una porquería, pero me encantan y James Joyce es un genio, Ulises una obra maestra, pero no me gusta, no soy capaz de pasar de la página cuatro. Esto es lo difícil. El equivocado juicio habitual es “es bueno porque me gusta y es malo porque no me gusta”.

  14. adelita137

    Aplausos prolongados para los conferencistas!!!! que NO comentaristas… esto me gusta…

    Veo que los criterios se habían ido un poco al “escribir bien” y no al apreciar lo que se lee, pero bueno, se salva a tiempo y eso demuestra que es difícil deslindar, que uno depende del otro, lógicamente.

    Coincidimos todos en que la apreciación de la lectura es un proceso personal, subjetivo, en que no solo influye el gusto, el estado de ánimo, ni siquiera el hábito lector solamente haría algo al respecto, sino también el nivel cultural, los conocimientos previos. ¡Tanto habría que decir!… que no alcanzaría este blog y se haría realmente tedioso el discurso.

    Pero creo que hemos puesto el dedo en la llaga: para aquellos que llegaron aquí y tienen la preocupación de que no pueden llegar a “descubrir” un buen texto, un buen escritor… pues ya ven, ¡sí se puede! han dado el primer paso, intentarlo. Ahora saben lo que hay que hacer… ¡adelante!

    Un saludo a todos, en especial a aquel amigo que motivó este riquísimo debate …y ¡mil gracias por estar aquí!

    Los quiero,
    AD.

  15. Creo que todo esto se ha parecido más a una sucesión de conferencias que a un debate porque al final, estoy segura, todas estamos de acuerdo y sólo nos diferencia la forma en que lo vemos, no el fondo de lo que vemos.

  16. estodevivir

    Ade, lo de la gazapoteca está divino, eso de que todavía le quedan muchos cadáveres por delante…. está sencillamente divino..jiji.

  17. loslibrosdeteresa

    Muy buena la disertación, interesante todo lo que habéis dicho, pero me sigo preguntando cómo sabemos sí lo que estamos leyendo es buena literatura?
    Ahora mismo acabo de leer a Haruki Murakami, Tokio blues. Tengo que decir que escribe muy bien, decir lo contrario sería una falsedad, pero no me llega su historia.
    Entonces para mí, tienen que darse las dos cosas, escribir bien y que te cuenten una bella historia, la perfección jejeje
    Saludos
    Teresa

  18. adelita137

    Efectivamente, coincido en que no deben separarse el contenido y la forma, creo que en eso coincidimos todos.
    ¿cómo sabremos que estamos leyendo buena literatura?:
    En la medida que avancemos en el ejercicio de la lectura, en la adquisición de conocimientos, en la comparación de los textos, avanzaremos también en el refinamiento del gusto estético… en fin, en todo eso que hemos hablado por aquí, entonces, solo entonces, sabremos cuándo estamos frente a una literatura de primera línea.
    Por ejemplo, si has logrado concluir que Murakami se queda corto en su historia, que realmente no ves una obra sólida cuando terminaste, no va por ahí. Quizás si lo hubieras leído hace años, sí, pero hoy, en que has subido la parada, que ya no te conformas con una historia bien escrita, pues no, ahora necesitas más. Otros serán los mejores, otra será una literatura mejor… y tú serás capaz de saberlo porque estás preparada para eso.
    Alguien que me ayude a dar una respuesta más concreta!
    Ojalá haya servido esta.
    AD.

  19. Muy interesante post, sí señor. Muy bien escrito también (…).

    Para escribir bien… hay que leer mucho pero, desde mi simpleza y sencillez, hay que tener algo que decir. Hay que decirlo bien, adornarlo, vestirlo, perfumarlo… pero debes tener qué decir. Y si no lo tienes, inventarlo. Para mí es lo más complicado. No es fácil ese ejercicio del que hablas, sacar de dónde no hay… qué difícil…

    Aunque siempre funciona -si le pones un poquito de ganas- parar un momento el mundo, mirar alrededor, porque siempre encuentras algo pequeño que merece ser contado y convertido en algo grande.

  20. Muy bueno tu post, Adela, y muy acertadas tus impresiones. Yo creo que, como en la música o en otras ramas del arte, es más fácil detectar qué es lo que hace de un escritor un mal escritor, que qué es lo que hace bueno y único.
    En algo estoy de acuerdo, y es en que el exceso de adjetivación hace muy tedioso el texto. Si se usan adjetivos, hay que encontrar los adecuados. Pero fijate lo que pasa con, por ejemplo, el uso que hace Borges: “la unánime noche”. Cualquier otro que lo use después que él, y ya va a ser un vulgar imitador, no?

  21. Hola…

    Estoy a full.. entre el trabajo y los comienzos de los preparativos…

    Solo tres semana para darte un gran besote y comentar .. todo!!!

    Te quiero mamita..

  22. La verdad es que es un tema tan interesante como difícil de expresar. Creo, como afirmáis, que es un cúmulo de cosas: saber narrar, buscar la expresión adecuada, hacer que la historia transcurra con fluidez, que sea interesante, y que exija un pequeño esfuerzo al lector. Me gustan los libros tras los cuales he aprendido algo, por poquito que sea. Que me han divertido, emocionado, enseñado…

    También es cierto que hay que llegar a los libros en el momento adecuado: hay libros que pueden parecernos flojos, y hace tiempo nos habrían encantado (o nos encantaron y en su día y tras una relectura no nos llenan), o simplemente para los que no nos vemos capaces en un momento determinado, y posponemos la lectura hasta un mejor momento.

    Yo sumaría, por todo lo anterior, la capacidad de escribir historias que perduren en el tiempo. Sólo él nos deja a los clásicos, los textos imperecederos que son capaces de sobrevivirnos.

    Saludos.

  23. La buena literatura cala hondo, te dice muchas cosas que simplemente otros no pueden decirlas ni como las dicen y si las dicen es como si te hablaran superficialmente, de ahí que el escritor sea un artista, un hombre que une belleza con sensibilidad, tiene un sentido agudo de la realidad, para mí más importante es el contenido que la forma pero ambos son complementarios aunque hablemos de un 60-40% por dar una idea, la literatura es la llevar la palabra a su máximo, tanto en belleza como en intención. Tanto Cortázar como Saramago se expresan con un toque especial de percepción. Allí yace todas las múltiples habilidades que son herramientas del escritor, su creación viene a ser la consumación del uso. Yo creo que hay que hacer dos distinciones, se puede ser complejo y sencillo en el estilo de la escritura pero hay que ser honestos en que debajo no descubramos vacío, que se entienda algo. Para comprender hay que ser un buen lector y ser inteligente, cierto, hay que leer y abrir nuestros sentidos. Saludos.

    Mario.

  24. salvador hernandez pedroza

    Me encanto los comentarios . aprendi de como disfrutar mas de la lectura y admas me doy clara cuenta que no hay mas , que disfrutar y ser feliz con la lectura tener esos momentos nuestros de exender la imaginacion en pos de una mas agradable existencia-

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