La elegancia de… Muriel Barbery

¿Dónde se encuentra la belleza?
¿En las grandes cosas que, como las demás,
 están condenadas a morir,
o bien en las pequeñas que, sin pretensiones,
saben engastar en el instante una gema de infinitud?.


En Mi Librería hay muy pocas reseñas de libros. Opté desde un principio por la promoción de la literatura, buscando sus aristas interesantes, para que el visitante pudiera escoger, aceptar, establecer una relación con los libros en general y redescubrir conmigo la belleza y sencillez de la palabra escrita.

Pero hoy hago una excepción. He leído La Elegancia del erizo, de Muriel Barbery. Y no puedo quedarme callada después de haber disfrutado tanto su lectura.

Dice la sinopsis de la contraportada:

En el número 7 de la calle Grenelle, un inmueble burgués de París, nada es lo que parece. Dos de sus habitantes esconden un secreto. Renée, la portera, lleva mucho tiempo fingiendo ser una mujer común. Paloma tiene doce años y oculta una extraordinaria inteligencia. Ambas llevan una vida solitaria, mientras se esfuerzan por sobrevivir y vencer la desesperanza. La llegada de un hombre misterioso al edificio propiciará el encuentro de estas dos almas gemelas.
Juntas, Renée y Paloma descubrirán la belleza de las pequeñas cosas. Invocarán la magia de los placeres efímeros e inventarán un mundo mejor. La Elegancia del erizo es un pequeño tesoro que nos revela cómo alcanzar la felicidad gracias a la amistad, el amor y el arte. Mientras pasamos las páginas con una sonrisa, las voces de Renée y Paloma tejen, con un lenguaje melodioso, un cautivador himno a la vida.
Las protagonistas. El libro ya ha sido llevado al cine.

Y yo no sé bien qué más decir: que hacía tiempo no encontraba una lectura con la que me identificara, un libro distinto a todos, con la carga de humor que necesito y la palabra sabia que me sorprende. Para algunos será raro, o sencillamente no será de su agrado, para otros será fabuloso,  pero lo cierto es que no es un libro que pueda pasar inadvertido fácilmente.

De cómo la autora logra acercarnos a la belleza de lo cotidiano, cómo su erudición se arriesga en una descripción frágil, por lo aparentemente insignificante, es algo que no sé. Ejemplos hay un montón, solo elijo uno simpático para demostrar que el humor no está reñido con la buena letra:

Recomendación de Mi Librería

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Tengo una gran simpatía por Neptune. Sí, nos apreciamos mucho, sin duda por la gracia de la complicidad que nace de que los sentimientos de uno son inmediatamente accesibles al otro. Neptune siente que le tengo cariño; sus distintos deseos me son a mí transparentes. Lo sabroso de todo este asunto reside en el hecho de que él se obstina en ser un perro cuando su ama querría hacer de él un caballero. Cuando sale al patio, tirando, tirando a más no poder de su correa de cuero amarillo, mira con codicia los charcos de agua enfangada que se pasan todo el día ahí tan tranquilos. En cuanto su dueña tira con un golpe seco de su yugo, Neptune baja el trasero a ras del suelo y, sin más ceremonia, se pone a lamerse los atributos. Cuando ve a Athéna, la ridícula whippet de los Meurisse, saca la lengua como un sátiro lúbrico y jadea de manera anticipada, con la cabeza llena de fantasías. Lo más gracioso que tienen los cockers es que, cuando están de buen humor, tienen unos andares como si se balancearan; es como si llevaran unos muellecitos fijados a las patas que, al andar, los impulsara hacia arriba, pero suavemente, sin brusquedad. Al andar así, se les agitan también las patas y las orejas, como el balanceo de un navío, y el cocker, barquito amable que cabalga sobre tierra firme, aporta a estos pagos urbanos un toque marítimo que me encanta.
Cartel del filme

Yo le suplico al destino
que me dé la oportunidad
de mirar más allá de mí misma.
Paloma

Gracias a Ale,  bibliobulímica, que lo puso en mis manos.

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13 comentarios

Archivado bajo COMENTARIOS, LIBROS PREFERIDOS, LITERATURA UNIVERSAL

13 Respuestas a “La elegancia de… Muriel Barbery

  1. Ade, hará una hora que me conecté de nuevo, provisionalmente, porque mi compañia de teléfono e internet: At and T tiene uno de los peores servicios al cliente que he visto, y después de mucho hablar y despotricar he conseguido que me conecten internet a mi viejo numero de telefono y el telefono a uno nuevo, situacion que tendre que cambiar manana, con resultados imprevisibles.. de cualquier forma, leí tu correo, leo tu post y solo quiero hacerte saber que estoy aquí y que mañana, si la conexion me lo permite, te escribiré con tiempo, el post, precioso, qué lástima no poder compartir contigo esa lectura, a mí, la larga vida llena de vivencias que he tenido, me acerca cada vez más a la sencillez, a las pocas palabras y veo que a tí también te está llegando la brevedad, la síntesis, la falta de adornos innecesarios… te quiero mucho, mucho, mucho.

  2. Hola Ade
    me alegro de que hayas hecho una excepción con la reseña de este libro. Yo disfruté mucho con sus personajes, lo leí hace mucho y como dices, después he leído muchas críticas, pero ¡qué nos quiten lo bailao!!
    Se lo recomendé a un amigo que lee en francés y le entusiasmó.
    Preciosa entrada, y no tengo ninguna duda la felicidad está en las pequeñas cosas…

    Dices: “Opté desde un principio por la promoción de la literatura, buscando sus aristas interesantes…” y ¡vaya si lo consigues!

    Para terminar te dejo un libro que me viene a la memoria El dios de las pequeñas cosas de Arundhati Roy.
    Un beso muy fuerte, también para Ana
    😉

  3. He oído/leído hablar mucho de este libro y tengo toda la intención de echarle las zarpas encima después de que mi madre lo haya comprado y abandonado. Al parecer después de un breve encuentro no le gustó, cosa que no me sorprende, y tengo la sana intención de darle una oportunidad aunque temo el resultado (me conozco lo suficiente).

  4. Hilario

    Vaya, tiene muy buena pinta, pero últimamente estoy en lucha con la moda de escribir libros desde el punto de vista de los niños. Ya me he cansado y necesito cambiar un poco. Igualmente, me lo anoto, para cuando cambie de opinión.
    Un saludo.

  5. Como sigas así, entre tus recomendaciones y mi lista de libros pendientes voy a llenar una resma de papel continuo ¡Jeje!
    No, en serio, es bueno tener a mano reseñas como estas. La tendré en cuenta. Lindo artículo.
    Un abrazo.

  6. De este libro he oído hablar bien y mal, y también que empieza bien y acaba mal…

    Me apunto tu reseña Ade, como unos cuántos puntos en el “bien”, porque conmigo ya sabes que tienes enchufe 🙂

    Ana, ya nos contarás, tus aventuras que espero que acaben pronto y te den mucho la lata.

  7. loslibrosdeteresa

    A mi me gustó mucho, lo disfruté, ese personaje de la portera, pasando por lo que no es, haciéndose la ignorante ante sus vecinos para que no la vieran como era.
    Y el japonés? me enantó.
    Lo único que no me gustó fué el final, podía acabar de otra manera ¿no?
    Un abrazo
    Teresa

  8. No hace mucho tiempo que leí este libro y lo cierto es que me sorprendió mucho y bien. Me gustó el planteamiento, como lo desarrolla y el lenguaje que utiliza.
    El personaje del japonés es sensacional, coincido con Teresa, irresistible.

    Sin embargo, discrepo con ella en cuanto al final. Es el justo, te deja como habitualmente te dejan los japoneses o los directores de cine coreanos y chinos, diciendo: ¿como?¿que?, pero es que estamos demasiado acostumbrados a “Un final made in Hollywood”.
    Tal y como se desarrolla la situación otra manera de terminar la novela hubiera sido artificial. Regusto amargo, si, pero como la vida muchas veces.

    Y hablando de esto, Maribel y yo estamos un poco liados y preocupados por tu comentario que en el blog de Loquemeahorro, en cualquier caso, mucho ánimo para ti, o para Ana, o para las dos.

    Un abrazo transoceánico!!

  9. adelita137

    Bueno, leyendo los comentarios, poniendo los criterios en una balanza, los votos a favor del libro son mayoría, así que el que lo tenga cerca, no se lo pierda.

    @estodevivir: sí, definitivamente, me quedo con la belleza de las pequeñas cosas…
    @maribel:un voto a favor! y me apunto El Dios de las pequeñas cosas… a ver cuándo aparece por acá!
    @elwen: qué decirte! si no te gusta, ya vendrá otro… pero inténtalo, por si acaso.
    @Hilario: no es tan así, son dos historias paralelas en la que la de la niña es ligeramente menor, pero es que la niña, de niña no tiene nada… no lo dejes por eso!
    @hielasangre: te estás pasando al bando de los bibliófilos…
    @loquemeahorro: que no te cuenten, saca tus propias conclusiones… creo que te vas a divertir con este libro, no sé por qué, esa mujer tiene cosas que se te parecen…¿serán ideas mías?
    @loslibrosdeteresa: otro voto a favor!… el final es bueno! fíjate en la solución que da la autora con lo que la niña pensaba hacer…qué va, no puedo contar nada…¿tú me entiendes, verdad?
    @Guisanteverde: Pienso igual que tú: el final es amargo, pero a la vez, esperanzador e ingenioso, fíjate cómo se salva la pequeña como consecuencia de “lo otro”… es que no quiero contar nada, jeje. Gracias por el abrazo, me hace mucha falta hoy tener amigos… no ha muerto nadie, ha muerto “algo”. Pero ya, a otra cosa, como dice un amigo, “hay más días que sandías”.

    Qué suerte que tengo amigos!!!!!!!
    AD.

  10. Tengo ganas de leer este libro desde que lo vi en un escaparate de una librería. He leído cosas buenas de él, y parece que también tiene puntos flojos, pero me alegra que lo hayas reseñado. A ver si lo busco en la biblioteca, porque la historia me llamaba la atención.

    Saludos.

  11. Vale, yo me leo el libro y a tí se te acaban todos los problemas ¿vale?

    Ojalá todo se solucionará tan fácil ¿verdad?
    Como los niños, que tienen solución para todo.

    Mi sobrino vio un día a su madre con dolor de cabeza, le tocó el hombro y le dijo “ya no te duele” y se fue tan feliz por el pasillo de su casa.

    ¡Qué maravilla!
    Más besos y más abrazos, y más toques mágicos en el hombro.

  12. Ade querida:
    ¡Me había perdido de esta entrada! pero hasta hoy la ví…¿puedes creerlo? celebro que te haya gustado el libro y que su lectura haya sido placentera para tí. Para mí también lo fue, Paloma, esa niña tan inteligente y tan abandonada…esa portera que se escondía aparentando ser lo que todos creían (¡que difícil es sacudirnos las etiquetas que nos ponen los demás!) y el japonés, que fue el único que tuvo el ojo para encontrar quienes eran ambas.

    Sin duda que quienes amamos leer encontramos simepre en tu blog entradas interesantísimas, pero hoy me da mucho gusto encontrarme con esta reseña 😀

    Un beso y un abrazo bien grande,
    Ale.

  13. Hace un año se lo regalé a mi hermana por su cumpleaños, recomendado por la librera que me dijo que era fácil y no hacía falta tener muchas lecturas para encararlo. Bueno, pues mi hermana me ha dicho que lo ha intentado leer cien veces y no ha podido: “Es que son las idas de olla de una tía, y yo no estoy para idas de olla”, dice. Después de leer comentarios de varios blogueros, se lo he pedido, así que el regalo del año pasado habrá sido para mí.

    Para este año, quizás, ya piense en un libro que me apetezca leer a mí sin darle muchas vueltas.

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