Recorrido teatral en Mi Librería

¿Se lee teatro?
Hice un repaso por los libros más vendidos en Mi Librería de este género literario y lo más solicitado recayó, como esperaba, en las obras que forman parte del sistema de enseñanza y en segundo lugar, en obras clásicas cubanas que con frecuencia están en el repertorio de los grupos aficionados.

De las primeras, la más demandada fue Romeo y Julieta, la tragedia de Shakespeare, ya una vez les conté una anécdota humorística con esta obra.  Muchos se asombran de su brevedad, entonces yo aprovecho y descargo toda una conferencia para terminar recomendando  esa alocada fantasía de amor que es Sueño de una noche de verano, de la que recuerdo siempre su grata versión cinematográfica, protagonizada por Michelle Pfeifer y Kevin Kline. Muchos la criticaron, pero yo, que no sé nada de cine, la disfruté bastante.


De España: La Casa de Bernarda Alba, de Federico García Lorca, donde aparece mi querida tocaya  Adela, que me pone a conversar sobre su rebeldía,  su afán de ir contra las reglas, ella me gusta, aún con su trágico final. Lorca tiene una historia en Cuba que algún día contaré. Le siguen Fuenteovejuna, de Lope de Vega y La Vida es sueño, de Calderón de la Barca. Por cierto, un día me sorprendí releyendo esta última con un lápiz en la mano y terminé destacando citas muy interesantes y enamorándome del texto. ¿No la has leído aún? Inténtalo, te llevará poco tiempo.

Otra muy pedida fue Casa de muñecas, de Henry Ibsen, que se editó aquí en una antología llamada Teatro realista escandinavo y que incluía obras  tan buenas como La Señorita Julia, del sueco August Strindberg. Estos teatros que tratan el tema de los conflictos cotidianos, aparentemente inadvertidos, se leen como novelas. Creo que a esos que saltan sus lecturas de diálogo en diálogo deben gustarle mucho. Pero son mucho más, son un acercamiento a la pìel misma del dilema moderno de la mujer, no se pueden pasar por alto.

De América, solo recuerdo haber vendido Un Tranvía llamado deseo,  de  Tennessee Williams  y sé que solo lo buscaron los muchachos que cursan estudios universitarios de Teatrología o Historia del arte. Claro que pienso en  Marlon Brando ¿cómo olvidarlo?.  Me gustó mucho su autobiografía Brando por Brando.

También ellos solicitaron a los antiguos: SófoclesEsquilo y Eurípides  fundamentalmente. Menos mal.

En fin, solo clásicos. Nadie se aventura con algún autor desconocido, como ocurre con la novela y la poesía. El teatro latinoamericano parece que no existe… ¿o sí?

De lo cubano, También predomina lo ya establecido y madurado: Requiem por Yarini, de Carlos Felipe, que narra la historia de un chulo del barrio de San Isidro por los años cincuenta; María Antonia, de Eugenio Hernández, que toca elementos de la religión afrocubana y la emblemática Santa Camila de la Habana Vieja de  Brene, con los conflictos de los años 59 y 60, y que ha sido representada en todos los tiempos y tiene varias versiones para la televisión.

Las comedias costumbristas de Héctor Quintero  son las más representadas por nuestros grupos de aficionados: Contigo pan y cebolla y Sábado corto, simpáticas y agudas, siempre bien recibidas. Una de las últimas películas cubanas está basada en una obra de este autor: El Premio flaco, ya la verán por ahí. No faltó tampoco  Virgilio Piñera, Son sus obras muy complejas, verdaderos retos para grupos de teatro profesionales, excelentes joyitas.

Y esta es la parte en que alguien me pregunta: ¿y tú, lees teatro?. Y no me queda más remedio que responder sinceramente: no. Confieso que no es porque no me guste el género, sino porque ¡no me cae nada en las manos!

Por eso dejo en el aire la inquietud: ¿no se lee teatro porque no se escribe? ¿o se escribe y no se publica? ¿no gusta el género? ¿o está hecho solo para verlo y no para leerlo? ¿es un libro técnico?

¡Tanto teatro infantil que leímos y dramatizamos en nuestra infancia!… ¿a dónde fue a parar? ¿sólo al teatro, de vez en cuando?

 

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14 comentarios

Archivado bajo COMENTARIOS, LITERATURA CUBANA, LITERATURA UNIVERSAL

14 Respuestas a “Recorrido teatral en Mi Librería

  1. Teatro, una guerra perdida. En España no se edita y si se edita no sé donde están los ejemplares salidos de la imprenta.
    En las librerías hay los imprescindibles para los estudiantes (algo de Calderón y algún autor griego o latino) y algún Hamlet. Fin de sección (aunque a veces una se encuentra a Ibsen, Beckett o Jardiel Poncela en narrativa, claro, donde deben estar).
    No es recomendable preguntar al librero por teatro cntemporáneo, se puede empezar a reír en tu cara y resulta desagradable.
    El panorama es muy triste.
    No se puede leer lo que no existe.
    Un saludo

  2. Yo sí leo teatro, tampoco es que esté todo el día leyéndolo, pero de vez en cuando, algo sí que cae.
    En la biblioteca de mi barrio, que es mi fuente, hay un poco lo que dice La Mujer Quijote: Casi nada.

    Los obligatorios del colegio, algo de Lope/Moliere/similar tipo “30 obras de algún autor clásico en un solo tomo con papel biblia, medio roto, y letra ilegible”.

    Y unos 4 ó 5 títulos contemporáneos de obras de muchísimo éxito como (comento los que me he leído) “La Taberna Fantástica”, “Art” de Yasmina Reza, “El Método Gronhölm” (que también vi representada) y… muy poquito más.

    ¿Estas obras llegan a Cuba, Ade? Sospecho que no ¿verdad?

  3. adelita137

    Me imaginé que el panorama iba a ser como bien lo describe La Mujer Quijote: desolador. Y ya sé que se hace para ser representado, pero tampoco se puede soñar con que todo el teatro que se escriba será llevado a la escena.

    Loque, esos títulos contemporáneos, ni hablar, no los conocemos, registraré un poco en la Feria del Libro, que por cierto, empieza hoy, a ver si encuentro esos autores que mencionas, tomo nota pues.

  4. Ade, desolador es poco. Aunque eso también tiene su parte buena. Encontrarte un día que una editorial saca a la luz a Thomas Kyd o a Aphra Behn te da una alegría inmensa (cuando saquen a Congreve o a Sheridan será como para bailar durante días).
    Uno de los libros más apreciados de mi estantería (pese al enorme handicap de ser una traducción por la que ya han pasado setenta años) es un volumen que contiene dos obras teatrales de Charles Dickens , algo imposible de encontrar hoy en día (salvo en segunda mano).
    Todo, obviamente, clásicos, lo del teatro contemporaneo mejor no tocarlo.
    Lo del teatro infantil ya es para milagro. Creo que si exceptuamos alguna cosa de la gran Gloria Fuertes el resto es como un mito, de esos de “existe pero nadie lo ha visto”.

  5. A mí me encanta el teatro absurdo de Jardiel Poncela, o el de Muñoz Seca. De ambos, me he leído las obras completas. Y, sí, se publica menos teatro que del resto de los géneros. Es difícil encontrar buenas obras.

  6. Yo he leído poco teatro en el colegio. Por mi cuenta no he leído nada. No quiero pecar de ignorante, pero hay ciertos detalles técnicos que deben tenerse en cuenta al leer teatro y quizás por eso no sea muy popular que digamos. Fuera de Shakespeare sólo recuerdo haber leído Bodas de Sangre, de García Lorca. Me gusta pero, como se afirma en este artículo, se consigue poco.

  7. Yo leo bastante teatro (me pongo a contar en mi bitácora y veo 131 reseñas de obras de teatro), pero es cierto que se publica poco.

    Cuando estuve en Cuba iba a una biblioteca y me leí un par de tomos de Virgilio Piñera. ¿Qué mejor sitio para leerlo que en Cuba? Es uno de los mejores recuerdos que me llevé de la isla (y me llevé muchos y buenos)

  8. REconozco que leo poco teatro aunque me gusta bastante verlo (cuando puedo, que no es demasiado a menudo). Y ahora que lo pienso, aunque si asistí a representaciones de obras contemporaneas, lo más “moderno” que leí fue Jardiel Poncela.
    No leí nada de autores cubanos. Una pena.
    En cuanto a tu pregunta. Interesante cuestión, pensaré-divagaré sobre ella.

  9. Ade:
    pues el año pasado yo sólo me leí dos obras teatrales. Una de Arthur Miller (Las Brujas de Salem) y una de Jardiel Poncela (la Tournee de Dios), pero creo que más bien era narrativa como dice la Mujer Quijote así que teatro-teatro me leí una…
    ¿Se escribe teatro en mi país? no sabría decirlo dado que ni lo busco cuando voy a las librerías. Pero me voy a fijar, y regreso.

  10. adelita137

    Palimp, no sabía que habías estado por aquí, me alegro que conozcas a Virgilio, a mí siempre me han gustado las puestas que de su obra hace el Teatro de La Luna. Muy buenas. Ya veo que sigues el teatro, pero eres de los escasos, de los raros. Me gustaría que un día me comentaras de esos recuerdos buenos que te llevaste.

  11. adelita137

    Lammemoor:A mí también me gustaría ir con más frecuencia. Pero veo que casi todos coincidimos en que hay pocas opciones para leerlo. Los autores cubanos son muy buenos, la verdad.

  12. adelita137

    Ale: aquí se publica bastante, hay una colección que generalmente tiene algo nuevo y a la gente le gusta el teatro, cuando hay una nueva obra, se llenan. Pero de otros países nada de nada.

  13. Un poco raro sí que soy 🙂

    Cuando quieras comentamos mis recuerdos… ¡que bella isla! Y que bellas gentes…

  14. Eva

    La verdad, es que yo debo admitir que leo poco teatro, ¿poco? ¡poquísimo!. Sorry.

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