Enigmas matemáticos en Los Viajes de Gulliver.

Estaba yo rompiéndome la cabeza con un juego de lógica, Machinarium,  cuando me quedé atascada en un problema matemático tan sencillo que me avergüenza decirles cuál, pero tampoco viene al caso. Lo que interesa es que buscando respuestas encontré en Mi Librería un libro de 1975, impreso en la desaparecida URSS, por la editorial Mir, que en aquellos años traía magníficas propuestas.

El libro en cuestión se llama
Problemas y experimentos recreativos, de  Ya. I. Perelman. Todavía andan por ahí algunos títulos  de este autor o de otros, pero que seguían la misma línea científico atractiva: Física recreativa, Química recreativa, Psicología recreativa (de mis preferidos), Álgebra, Geología, Astronomía y algo más.

Cuando empecé a leer  olvidé lo que buscaba y me perdí dos días entre números, pero el capítulo que más disfruté fue el dedicado a los problemas matemáticos en Los Viajes de Gulliver, esa novela fabulosa de Jonathan Swift, que fue escrita inicialmente para adultos (hay un interesante análisis sobre esto por aquíy por circunstancias de la vida se convirtió en un clásico de la literatura infantil, con millones de versiones en todos los idiomas, todos los países y todos los tiempos.

¿Recuerdan los viajes al país de los gigantes y a Liliput, el de los enanos? Pues todo estaba ingeniosamente pensado y medido por el autor. Los liliputienses tenían las dimensiones 12 veces menores que las normales y los gigantes, 12 veces mayores. ¿Por qué el número 12? Porque esa era la relación del pie a la pulgada en el sistema métrico inglés, de donde era oriundo Swift. Esa diferencia, que aparentemente pudiera parecer poca, resultó extraordinaria. Vamos a  descubrir solo dos enigmas del libro. Si se quedan con la intriga, pues qué bien, vayan a la página de Perelman, ahí están todos.

EN LILIPUT

Le será entregada diariamente una ración de comestibles y bebidas suficiente para alimentar 1728 súbditos de Liliput…
Trescientos cocineros me preparaban la comida. Alrededor de mi casa montaron barracas, donde hacían los guisos y vivían los cocineros con sus familias. Cuando llegaba la hora de comer, cogía yo con la mano veinte servidores y los ponía sobre la mesa, y unos cien me servían desde el suelo: unos servían las viandas, los demás traían los barriles de vino y de otras bebidas, valiéndose de pértigas, que llevaban entre dos, sobre los hombros. A medida que iba haciendo falta, los que estaban arriba subían todo a la mesa sirviéndose de cuerdas y poleas.

Dice Perelman: ¨El cálculo es correcto. No hay que olvidar que los liliputienses, aunque pequeños, eran completamente semejantes a personas ordinarias y las partes de su cuerpo tenían las proporciones normales.Por lo tanto, no eran doce veces más bajos, sino también 12 veces más estrechos y 12 veces más delgados que Gulliver. Por esta razón, el volumen de su cuerpo no era 12 veces menor que el cuerpo de Gulliver, sino 12 x 12 x 12, es decir 1728 veces menor. Y, claro está, para mantener la vida de un cuerpo así hace falta una cantidad de alimentos respectivamente mayor. He aquí por lo que los liliputienses calcularon que a Gulliver le hacía falta una ración suficiente para alimentara 1728 liliputienses.
Ahora se comprende por qué se necesitaban tantos cocineros. Para preparar 1728 comidas se precisan, por lo menos 300 cocineros, considerando que un cocinero liliputiense puede guisar media docena de comidas liliputienses. Está claro que también se necesitaba una gran cantidad de gente para elevar esa carga hasta la mesa de Gulliver, cuya altura, como es fácil de calcular, era comparable con la de una casa de tres pisos liliputienses.¨

EN EL PAIS DE LOS GIGANTES:

Me dieron permiso para coger de la biblioteca libros que leer, pero para que yo pudiera leerlos hubo que hacer todo un dispositivo. Un carpintero me hizo una escalera de madera que podía trasladarse de un sitio a otro…tenía 25 pies de altura y la longitud de cada peldaño alcanzaba 50 pies. Cuando quería leer, colocaban mi escalera a unos diez pies de la pared, con los peldaños vueltos hacia ésta, y en el suelo ponían el libro abierto, apoyándolo en la pared. Yo me subía al escalón más alto y empezaba a leer el renglón superior, recorriendo de izquierda a derecha y viceversa 8 ó 10 pasos, según fuera la longitud de los renglones. A medida que avanzaba la lectura y que los renglones se iban  encontrando más abajo del nivel de mis ojos, descendía yo al segundo peldaño, después al tercero y así sucesivamente.
Cuando terminaba de leer una página, volvía a encaramarme en lo más alto y comenzaba la página nueva del mismo modo que antes. Las hojas las pasaba con las dos manos, lo que no era difícil, porque el papel en que imprimieron sus libros no es más grueso que nuestro cartón, y su mayor infolio no tiene más de 18-20 pies de largo.

¿Guarda proporción todo esto? Veamos la respuesta exacta que aparece en el libro de Perelman:

 ¨Si se parte de las dimensiones de un libro moderno de formato ordinario (de 25 cm de largo y 12 de ancho), lo que dice Gulliver nos parece algo exagerado. Para leer un libro de menos de 3 m. de altura y 1 y medio de ancho no hace falta una escalera ni es necesario andar hacia la derecha y hacia la izquierda 8 ó 10 pasos, pero en los tiempos de Swift, es decir, a principios del siglo XVIII, el formato ordinario de los libros (infolio) era mucho mayor que el de ahora. El infolio, por ejemplo de Aritmética de Magnitski, que salió a la luz en la época de Pedro I, tenía 30 centímetros de alto y 20 cm.de ancho. Aumentando estas dimensiones 12 veces obtenemos unas medidas imponentes para los libros de los gigantes, a saber: 360 cm (casi 4 m) de alto, y 240 cm (2,4 m) de ancho. Leer un libro de 4 m sin escalera es imposible. Pero incluso este modesto infolio debía pesar en el país de los gigantes 1728 veces más que en el nuestro, es decir, cerca de 3 t. Calculando que tuviera 500 hojas, obtenemos que cada hoja de un libro de los gigantes pesaría unos 6 kg, lo que, para los dedos de la mano, resulta bastante oneroso¨.

Yo quería seguir, el tema me resultaba atractivo y creo que hasta para los que no somos muy “matemáticos”…pero miré hacia arriba y vi que el post se hacía tan largo como los infolios del país de los gigantes. Así que pongo el punto final, después de haber empezado en un juego entretenido y luego perderme en los mares del mundo con Gulliver… ¡ese infinito andar por los libros!

Les dejo un enlace por si quieren saber la posibilidad real de que esta isla pueda existir. Más ciencia… para variar: Alquimia y ciencias

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19 comentarios

Archivado bajo LITERATURA INFANTIL, LITERATURA UNIVERSAL

19 Respuestas a “Enigmas matemáticos en Los Viajes de Gulliver.

  1. Muy interesante, Ade. Este domingo me he dedicado a leer artículos y me encuentro con esta maravilla. Dan ganas de seguir leyendo. En lo que a mí respecta, puedes extenderte todo lo que quieras 😀
    Saludos.

  2. ¡Esos libros de Perelman! Maravillosos. Gracias por el enlace y las referencias a los acertijos de Gulliver.

  3. Qué maravilla Ade, me ha encantado y eso que las matemáticas no son lo mío, pero esta entrada, con los dibujos, etc, me ha gustado mucho.

    De verdad que me asombra la de temas interesantes que consigues traernos y que a mí jamás se me ocurrirían.

  4. Isi

    Pero bueno, digo yo que en los libros de los gigantes, el tamaño de la letra será proporcional al tamaño del libro, así que aunque tenga 4 metros de altura, seguramente la letra será tan grande que lo podamos leer desde el suelo, sin necesitar una escalera, no??

  5. adelita137

    Martín: qué bueno que te veo en mi casa, eso es buena señal. Gracias

    Palimp: Sí, me gusta mucho el de Física recreativa, cuando mis hijos eran chiquitos hacía mil experimentos con ellos.

    Loque: Yo tampoco sé mucho de matemáticas, pero esto me llamó la atención. Realmente, Los Viajes de Gulliver tienen mucha tela por donde cortar, he leído que hasta hay adelantos científicos que predijo J.Swift. Habrá que seguir leyendo.

    Isi: Lo mismo pensé yo, pero me paré frente a las paredes de mi casa, que son de 4 metros de altura y le puse imaginariamente 30 renglones y quedaban pequeñas las letras… tal vez se vean de lejos, habría que probar.

    Me alegro que les haya gustado la entrada, a mí me ha dejado con sed.

  6. Eva

    Te prometo que lo he intentado pero cuando empiezo a ver números y aimaginar longitudes como que me mareo un poco. ¡Qué pena que los viajes de Gulliver tengan aspectos matemáticos! quizás por eso no se encuentra entre mis libros preferidos y nunca había pensado en porqué.

  7. Ade, me encantó, es fascinante, verdad que esos libros eran una maravilla, la de experimentos que traían y como hacían comprensible casi cualquier cosa para los legos, en fin, un post maravilloso.

  8. Qué alucinante y que bien hecho todas las conjeturas de los tamaños, vamos que me ha encantado, eso del libro ha sido alucinante.
    Una pregunta ¿qué tamaño tendrían las letras?.
    Hija te montas una tesis en un pis pas
    Un abrazo
    Teresa

  9. adelita137

    Eva: No lo descartes, también la novela tiene mucho de política, de historia, alusiones a situaciones de la época, claro que con mucha fantasía y metáforas, pero creo que sí, que te gustaría. Las cuestiones matemáticas las analiza Perelman después, pero Swift era un escritor, las desliza imperceptiblemente. Suerte.

    estodevivir: sí, cada vez que me cae uno en mis manos, lo leo y releo… un beso.

    Teresa: yo también pensé eso de las letras, e Isi también, creo que voy a terminar pintando la pared de mi casa…¿qué texto me recomiendas? jeje.

    AD.

  10. Ade:
    ¡pero que interesante está esta entrada! ahí andaba yo sin dejar el comentario porque me fui por ahí a uno de los enlaces y me perdí un buen rato.
    Siempre me gusta como lo expones, las imágenes con las que ilustras tus entradas, en fin…agradezco el trabajo que te tomas para hacerlas. ¡muchas gracias porque tus lectores salimos de aquí siempre enriquecidos!
    un beso grande,
    Ale.

  11. Buenísimo, como siempre! No puedo dejar de ponerlos en Lo mejor de la quincena!

  12. Hola Ade.
    Lo siento pero voy a contradecir algo que pones en la entrada.
    La novela de Swift NUNCA se convirtió en un clásico de la literatura infantil, es compleja y para captar toda su mala uva requiere de unos conocimientos de la sociedad, la cultura, la ciencia y la política del siglo XVIII que ningún niño (ni muchos adultos) tienen. Adaptaciones basadas en personajes y aventuras descritos en esa novela SÍ que se convirtieron en clásicos infantiles y es lo que la inmensa mayoría conoce. Pero en la mayoría de los casos, poco o nada tienen que ver con el original.
    Es algo parecido a lo que ocurrió con “Peter Pan” (novela cruel y violenta) o con “Alicia en el país de las maravillas” (una de las novelas más complejas que una se pueda encontrar y que exige sí o sí leerla en edición muy bien anotada), sus personajes son clásicos de la literatura infantil a partir de sus adaptaciones, no de las novelas originales que casi nadie ha leído y su espíritu no concuerda con el espíritu de las adaptaciones.
    Un saludo.

  13. adelita137

    Ale: qué sería de mí sin tus comentarios… estoy por las nubes, jeje. Un beso.

    Novedades: Gracias, gracias, gracias… ya me da vergüenza…Saludos.

    Lamujerquijote: No veo contradicción alguna, está claro que me refiero a las miles de versiones de los viajes de Gulliver cuando hablo de personajes de los que los niños se han apropiado. De hecho, puse un enlace (elcuartomundo…) en el que se ve claramente lo profunda y hasta complicada que es esta novela a la hora de interpretarla debidamente. Vale tu aclaración. Muchas gracias.

  14. Pingback: Lo mejor de la quincena :: Blog de Libros

  15. salamandra

    AD:El valor que tienen tus posts y el aporte de los comentaristas es que lo hacen a uno reflexionar y tratar de encontrar cual es la opinion que uno tiene al respecto.
    Por un comentario que te hicieron aqui, salte al post “CADA LIBRO TIENE SU LECTOR” que escribiste hace como dos meses. Ahi te refieres a lo que dijo Hemingway : “CLASICO ES AQUEL LIBRO QUE TODO EL MUNDO RESPETA Y NADIE LEE”,

    Y yo digo que que importancia tiene que Swift no haya escrito un clasico, ni los autores de Peter Pan o Alicia tampoco, si los personajes que crearon nos fueron llegando a traves de las adaptaciones , sobre todo las que se hicieron para el cine, y se convirtieron en esos seres de ficcion que han alegrado tanto nuestras vidas?

    En este largo camino que he recorrido llegando a los 80 anos, agradezco mucho haber tenido la compania de Gulliver, Peter Pan y Harry Potter, que me han dado una mano cuando frecuentemente he caido por haber tropezado con una piedra.
    Y ahora me pregunto:que tiene esto que ver con las matematicas del libro, que fue el objetivo del post?
    Jaja, que divertido!
    Por cierto, has escrito ya algo sobre las adaptaciones al cine ? No lo recuerdo.
    Un beso.

  16. Hola y buenas noches…

    Paso a desearte un buen domingo.. felices sueños con un beso.

    PD. Últimamente vengo poco, el trabajo me tiene atrapada… No te olvido mamita..

  17. La verdad es que Los viajes… están repletos de estos enigmas, realmente geniales. El otro día me acorde de esta entrada tuya (que no había podido comentar en su momento por lo liado que ando últimamente con los exámenes) porque vi un libro de juegos matemáticos de Lewis Carroll, otro enamorado de las matemáticas y la literatura.

    Un besote.

  18. yo creo que excisten en mi pais hay relatos bolivia

  19. Pingback: La llegada del fuego | Ideas desde móvil

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